COMISIONADOS POR CRISTO
<<Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. 2Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, 3declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo. 4Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas. 5Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. 6Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá; 7a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús. 8Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas. 9Pero obtenida fianza de Jasón y de los demás, los soltaron>> (Hechos 17: 1-9)
La Gran Comisión empezó hace aproximadamente 2000 años, y todavía perdura. Así será hasta que la Iglesia haya sido sacada de este planeta.
La Gran Comisión es
A) Predicar el Evangelio a toda criatura: <<Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. 16El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 17Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán>> (Marcos 16: 15-18)
B) Hacer discípulos: <<Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén>> (Mateo 28: 18-20)
Una buena prueba del cumplimiento de la Gran Comisión, la tenemos en Pablo y sus colaboradores. Ellos tenían claro que el llevar a cabo la Gran Comisión era TRASTORNAR EL MUNDO ENTERO con el conocimiento de Cristo.
NO HA EXISTIDO UN VERDADERO CUMPLIMIENTO DE LA GRAN COMISIÓN SIN PRODUCIR CON ELLO EL TRASTORNAR.
1.¿Por qué trastornar?
En un principio “trastornar” suena como desordenar; sacar de su orden establecido. Pero en este caso es NECESARIA esa actuación.
Ahora bien, ¿cómo debemos entender esta expresión: TRASTORNAR?
Matthew Henry lo define así:
Etimológicamente, trastornar es:<<sacar a uno del lugar donde se hallaba fijo>>. Es decir, de la perdición donde se hallaba fijo, sacarle a la vida. Evidentemente esta es la obra del Espíritu Santo, una vez nosotros hacemos nuestra parte.
LA OBRA NUESTRA ES LA DE AYUDAR A TRASTORNAR LOS PROCESOS DE IMPIEDAD DE TODOS LOS QUE ESTÁN SIN CRISTO, Y COLABORAR A TRAERLES A LA LUZ Y SALVACIÓN DE CRISTO.
Esto lo hacemos orando y testificando de Cristo.
Pablo dijo en la epístola a los Romanos: <<No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree, del judío primeramente y también del griego…>> (Romanos 1: 16)
Hemos de trastornar este mundo para que la salvación llegue a todos los que son de ella. Este trastornar este mundo lo hacemos con el Evangelio, que es la manifestación del poder de Dios.
2.Razones para amar este mundo como está
(Hechos 17: 5, 6) <<…Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad…gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá>>:
Los judíos de Tesalónica que se oponían al Evangelio predicado por Pablo, estaban a gusto con el orden satánico de las cosas en este mundo, por eso se quejaban de que los cristianos trastornaban su supuesto bienestar.
Veamos que era lo que más amaban por encima de la verdad del Evangelio
Su tradición:
Pablo les predicó la verdad anunciada por los profetas, <<exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, es el Cristo>>. Pero eso se oponía frontalmente a su tradición. Su tradición era más importante que la verdad de Dios.
Su orgullo:
<<5Entonces los judíos que no creían, teniendo celos…>>: Los celos y la envidia parten del orgullo. Su orgullo les impedía aceptar que otros como ellos pudieran creer en el Evangelio. Eso era más importante para ellos que la verdad de Dios.
POR LO TANTO, NOS ENCONTRAMOS QUE LOS DOS GRANDES OBSTACULOS QUE LOS HOMBRES TIENEN PARA CREER EN EL EVANGELIO, ACEPTANDO ASÍ LA VERDAD DE DIOS, SON: SU TRADICIÓN, Y SU ORGULLO.
Justamente, el reino de satanás en este mundo está basado en el amor a la tradición, sea la que sea, por encima de la verdad, y el orgullo. Justamente estas dos cosas son las que impiden que los hombres crean al Evangelio.
LA OBRA DE LOS HOMBRES SE OPONE A LA OBRA DE DIOS.
3.El precio de trastornar el mundo entero
<<Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá>>:
El precio de la fe
Trastornar el mundo entero con el Evangelio es ir completamente a contracorriente, y es la labor de los que somos Comisionados. Hoy en día la TRADICIÓN, sea religiosa, humanista, materialista, racionalista, sectaria, etc. es más fuerte que nunca a causa del ORGULLO que la sostiene entre las gentes.
Si queremos trastornar, tendremos que movernos y obrar en el poder de Dios, creyendo a Dios y lanzándonos en fe. Ahí hay un precio que pagar.
No va a haber posibilidad de trastornar el mundo entero sin la intervención del poder del Espíritu Santo. Y el poder del Espíritu Santo se manifiesta a través de la FE del creyente.
El precio de la obra
Santiago se pregunta: <<14Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras?>> (Santiago 2: 14)
La verdadera fe se exhibe y expone por las obras que son las inspiradas por el Espíritu Santo:
<<Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas>> (Efesios 2: 10)
Estas obras, las cuales podemos definir también como el trabajo o ministerio que realizamos específicamente para el Señor, de parte del Señor, DECLARAN que nuestra fe es auténtica.
LA OBRA ES LA MANIFESTACIÓN DE LA FE.
NO EXISTE VERDADERA FE SI NO HAY OBRAS QUE LA MUESTREN.
Incluso la salvación requiere de una fe manifestada en obra: La de la confesión con la boca de que Jesús es el Señor:
<<Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación>> (Romanos 10: 8-10)
TRASTORNAN ESTE MUNDO PARA CRISTO, AQUELLOS QUE HACEN (Y NO SOLAMENTE ESTAN DISPUESTOS) LAS OBRAS QUE DIOS PREPARÓ DE ANTEMANO PARA QUE ESTÉN INVOLUCRADOS EN ELLAS.
El precio de la incomprensión de muchos
Si queremos trastornar el mundo con el Evangelio, eso no va a ser sin la incomprensión y el rechazo de muchos que nos rodean.
La misma tradición conlleva el temor a los cambios. Las masas prefieren “lo malo conocido a lo bueno por conocer”, por lo tanto, muchos nos van a rechazar; pero no nos rechazan a nosotros, sino que en realidad están rechazando a Dios:
<<10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.11Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros>> (Mateo 5: 10-12)
<<El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió>> (Lucas 10: 16)
Esa manifestación de temor a los cambios está generado por el egoísmo, los temores, y el apego de las gentes a las cosas materiales de esta vida y a las falsas seguridades.
El hombre SIEMPRE servirá a algún dios. O bien sirve al verdadero, o bien servirá a Mamón (el dios de las seguridades materiales).
La exaltación de una supuesta legalidad
<<Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá; 7a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús. 8Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas>>:
Con tal de mantener sus seguridades y tradición, muchos apelarán a una supuesta legalidad, que de por sí también aborrecen, con el fin de que la Verdad deje de ser declarada cerca de ellos, tal y como hicieron esos judíos de Tesalónica.
SÓLO EL ESPÍRITU DE DIOS PUEDE LLEGAR A CONVENCER A LAS GENTES APEGADAS A LA TRADICIÓN.
EL ESPÍRITU DE DIOS ESTÁ ESPECIALMENTE ACTIVO, HACIENDO SU OBRA, CUANDO LOS COMISIONADOS HACEN LA SUYA.
Sólo así las cuerdas del engaño podrán romperse, y los velos caerse de los ojos de muchos.
Dile al que te tienes a tu lado: ¡Jesús te ama! Eso es más poderoso que mil debates.//
© Miguel Rosell, Centro Rey, Madrid, España
Noviembre 2006
