David y Goliat
07/05/2006
Aprenderemos acerca de fe y de guerra espiritual.
Leer 1 Samuel 17
(1 S. 17: 1-3)
Esta es la lucha “quasi eterna” entre el bien y el mal. Los filisteos representan las fuerzas del maligno, las cuales, en un momento dado desaparecerán (Ap. 20: 10) (curiosamente, ya no quedan filisteos)
1. La estrategia del enemigo
(4-8)
El Señor, en su nobleza, muchas veces da la opción a que el mal se muestre primero. Esta vez, a través de un hombre fuerte; de un hombre fuera de lo corriente; un gigante.
Al verse y sentirse fuerte, engañándose a sí mismo, el gigante osa proferir amenazas al contrincante; en este caso, a “los siervos de Saúl”:
<<¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl?>>
Démonos cuenta de al menos dos cosas aquí:
1) El enemigo conocía a Saúl (Saúl no era recto), y por eso se dirige a los “siervos de Saúl”, para que lleguen a creer que ellos son como su rey (les puso al mismo nivel)
2) Goliat se ve a sí mismo tan fuerte, que se pone como ejemplo y representación de todos los filisteos, contra todos los “siervos de Saúl”: Él contra todos. Esta es la manera que el enemigo usa para intentar intimidarnos.
LA INTIMIDACIÓN ES UNA DE LAS ARMAS DEL ENEMIGO
2. Proponiendo lo imposible, en lo natural
(8-10)
Una vez les ha intimidado suficientemente, Goliat reta a un solo hombre a la vez. Esta es la táctica del diablo: a) culpabilizar; b) intimidar; c) menospreciar.
El sabía de antemano que no había en Israel un hombre como él físicamente. Las propuestas del enemigo siempre son engañosas.
Pensemos que la ventaja que el enemigo quiere conseguir, siempre es a través del engaño. Si llegamos a creer en alguna de esas mentiras, el enemigo ya ha conseguido mucho.
Tristemente, Israel cayó en la trampa, como veremos en un momento.
Goliat desafió a todo Israel. Un solo hombre, desafiando a toda una nación. Jamás debemos aceptar ningún desafío de parte del enemigo.
3. Cuando el cristiano “oye”
<<Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo>>:
“Oyendo Saúl…”: Saúl oyó, es decir, prestó atención, y creyó a Goliat. Cuando un responsable espiritual cree al enemigo, entonces estamos en problemas; porque detrás de Saúl, que era el rey, todo Israel también oyó y creyó al enemigo.
La consecuencia de creer al enemigo es:
1) Turbación.
2) Gran miedo.
4. La puesta en escena de Dios
(12-15)
Entra en escena David, el dulce cantor de Israel. Démonos cuenta de dos cosas aquí:
1) Los hermanos mayores, fuertes en sus propias fuerzas, “siguieron” a Saúl. Estos representan al hombre natural que hace las cosas en autosuficiencia.
2) David, el menor de todos. Representa al creyente obediente a Dios, que hace lo que el Señor quiere. El que cuando es débil, entonces es fuerte, porque Dios se fortalece en su debilidad.
5. El enemigo es osado y persistente
<<Venía, pues, aquel filisteo por la mañana y por la tarde, y así lo hizo durante cuarenta días>>:
Cuarenta días es un periodo de tiempo que en la Biblia representa: Prueba y juicio (Diluvio; el desierto; Jesús en el desierto; etc.)
La prueba era constante, mañana y tarde. Esta es la paciencia de los santos.
6. La actitud de servicio de David
(17, 18)
David, no buscaba lo suyo, sino que andaba en obediencia; en este caso a aquel a quien la debía, a su padre, ya que él era muy joven todavía. El entendía lo que significaba servir.
7. La flexibilidad de David
(19-23)
David es el buen ejemplo del creyente que no es legalista. Cumple con su cometido, pero, en un momento dado, es capaz de dejar de hacer lo que está haciendo, para hacer otra cosa “aunque no le sea natural”. David era un siervo, y como tal, estaba en plena disposición de servir, tal y como entendía de parte de Dios.
8. Acerca de los muchos creyentes
(24, 25) <<Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor. 25Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? El se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel>>:
Si prestamos atención, hay tres cosas que destacar aquí:
1) Los hombres de Israel huían de la presencia de Goliat por temerle. Qué triste es cuando hay cristianos que temen al diablo, antes que a Dios.
2) Reconocían que Goliat provocaba a Israel, y no eran capaces de hacer nada al respecto.
3) Eso sí, estaban muy pendientes de las recompensas que podían obtener. Hay muchos cristianos que buscan la “bendición”, y hacen las cosas para recibir esa “bendición”. Sus motivos son egoístas.
9. La actitud de David
<<Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? 27Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que le venciere>>:
Y sin embargo, toda la atención de David se centraba en el filisteo incircunciso que estaba provocando a los escuadrones del Dios viviente.
El celo de David era hacia Dios, en relación al pueblo de Dios.
10. La reacción de los “creyentes” de alrededor
<<Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido. 29David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar?>>:
Esta es la típica reacción del creyente inmaduro o poco santo, que se atreve a juzgar a aquel creyente que quiere hacer la voluntad de Dios. En este caso, David iba a entrar en guerra contra el enemigo; y el enemigo siempre usa a los que están alrededor de ese creyente, para intentar desacreditarle, etc.
11. La fe de David
<<dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 33Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud>>:
David es el tipo del verdadero creyente, que conoce a su Dios. Saúl es el tipo del falso creyente, que no conoce a Dios, y que todo lo juzga según el plano natural.
<<David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 35salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 36Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo>>:
David tenía muy claro que todos los enemigos de Dios estaban bajo sus mismos pies.
12. Cuando una cosa no casa con otra
<<Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo. 38Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza. 39Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas>>:
David había vencido a poderosos enemigos con sus propias manos, porque había confiado en Dios, quien le fortalecía. Ahora un falso creyente, Saúl, le proporciona una serie de armas y pertrechos de guerra, los cuales, no tienen ninguna incidencia en lo espiritual, sino que más bien son un obstáculo y un peso.
David no necesita de todo eso.
La tendencia natural, aun siendo cristianos, es la de confiar en los rudimentos de este mundo para hacer la obra de Dios:
Hay quienes piensan en tener un hermoso y grande templo para así impresionar a los no creyentes, y atraerles al Señor.
Hay quienes piensan y planean estrategias mil para llenar su templo de gente; e inventan modelos y métodos para conseguir crecer en número. Etc. etc.
Como dice el Pastor Heliodoro Mora: <<Los métodos no salvan, sino que sólo producen emociones y seguridad de conciencia pasajeras>>
Hay quienes confían no sólo en la metodología, sino en la convicción a través de las formas, el espectáculo, y la erudición. Pablo nos da ejemplo en todo esto. Leer (1 Corintios 2: 1-5)
13. A la manera de Dios
Sin embargo, David hizo caso omiso a todas estas cosas:
<<Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo. 41Y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su escudero delante de él>>:
Véase esta escena por un momento con los ojos naturales: Una inmensa locura.
Goliat armado y protegido hasta los dientes, conociendo muy bien sus armas y su uso; con fuerza más que suficiente para usarlas; con una altura que le daba una enorme ventaja sobre todos sus rivales, apoyado por su escudero y por el ánimo de miles de filisteos que tenía a sus espaldas (qué decir de millones de demonios)…contra:
David; joven, sin armas convencionales, sin escudo, sin casco, solo, sin el apoyo de Israel que lo tenía atrás.
Pero eso sí; con David estaba el Dios Todopoderoso, El Shadai.
<<cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. 43Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses. 44Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo>>:
Evidentemente, lo único que Goliat podía ver era lo que sus ojos de carne le permitían ver. Y tanto fue así, que hasta se sintió ofendido de que su contrincante fuera un jovencito imberbe como David.
<<Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 46Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. 47Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos>>
Pero David conocía a su Dios; y hasta profetizó lo que iba a ocurrir.
La batalla es del Señor, y no se libra con armas físicas, sino con armas espirituales.
No olvidemos, que como cristianos: <<No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes>> (Efesios 6: 12)
14. No con fuerza y poder, mas con el Espíritu Santo
<<Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. 49Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra>>:
Alguien aquí diría sin conocimiento: ¡”Claro, le tiró una piedra desde lejos con una honda!”. Ese sería un comentario tonto, porque de modo normal, jamás esa piedra podría haber sido lanzada de forma tan enérgica que hasta traspasara el casco de bronce de Goliat, y se le clavara en la frente. No hay forma humana de hacer eso con una honda y una piedra. Fue Dios quien lanzó y dirigió esa piedra, por la fe de David.
Le mató a distancia. Esa es una enseñanza para nosotros a la hora de echar fuera demonios y de batallar espiritualmente. La distancia implica dominio por parte del que actúa desde la misma.
La Iglesia fiel es el instrumento de Dios para deshacer las obras del diablo a través de la oración. Desde un lugar en concreto podemos deshacer las obras del enemigo que pueden estar operando a mucha distancia. Ese es el dominio espiritual de la Iglesia en el nombre de Jesús.
<<Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. 51Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron>>:
A distancia mató David al enemigo de Israel, sin necesidad de acercarse.
Los filisteos fueron derrotados y huyeron cuando el “hombre fuerte” fue derrotado primero. Pidamos a Dios que en su voluntad, ponga ante nosotros el hombre fuerte, para que, derrotándole, podamos los enemigos que están tras él puedan ser dispersados.
<<Levantándose luego los de Israel y los de Judá, gritaron, y siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, y hasta las puertas de Ecrón. Y cayeron los heridos de los filisteos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón. 53Y volvieron los hijos de Israel de seguir tras los filisteos, y saquearon su campamento>>:
Cuando es el caso, y estratégicamente se vence al “hombre fuerte”, entonces es más fácil derrotar al resto de los enemigos que se parapetaban tras él.
15. Los desconocidos héroes
<<David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero las armas de él las puso en su tienda. 55Y cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y Abner respondió: 56Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta de quién es hijo ese joven. 57Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano. 58Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén>>:
Curiosamente, los que son como David también son unos desconocidos ante los ojos del “cristianismo oficial”. Dios usa a personas claves como lo fue David para proezas que sólo los que son como él pueden hacer, porque el resto de los creyentes jamás se prestarían a ello; incluso los que está en los puestos de alto reconocimiento.
“Conoce el Señor a los que son suyos”. En la eternidad tendremos grandes sorpresas!//.
© Miguel Rosell
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