LOS DONES SON PARA PONERLOS POR OBRA 3ª parte
12/03/2006
Introducción
(1 Pedro 4: 10, 11) <<Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén>>
La Biblia nos habla de diferentes dones que Dios ha repartido a cada uno. No todos tenemos todos los dones en total plenitud, sin embargo, recordemos que todos y cada uno tenemos la responsabilidad ante Dios (como administradores “oikonomous”), de ponerlos a trabajar para el beneficio de la casa espiritual que es el cuerpo de Cristo.
En esta última sesión sobre los Dones, estaremos prestando atención a dos tipos de ellos que encontramos en la Biblia:
a) Los dones motivacionales.
b) Los dones del Espíritu.
Sin entrar en detallarlos todos al completo (porque ya se ha hecho en otras ocasiones), veamos los que la Escritura nos enseña al respecto, acerca de los dones motivacionales, y los dones del Espíritu; dones para poner en práctica.
1. Dones motivacionales
(Romanos 12: 6-8) <<De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría>>:
Estos son los dones que se manifiestan espontáneamente por lo que somos; en otras palabras, <<lo que es genuino en nosotros>>, y que parte de lo natural.
La razón de esos <<dones motivacionales>> es el servira los demás, y son siete:
1. Profecía (Profeteia) El que posee ese don motivacional, a diferencia del que da profecías (todos los cristianos somos llamados a profetizar (1 Corintios 14: 1), tiene en su corazón el declarar la verdad siempre.
Su motivación es revelar todo lo que pudiera estar oculto, sea bueno o malo, y sacarlo a la luz. Su motivación es que haya rectitud en todo, conforme a lo que es verdadero.
2. Servicio (Diakonía) Servir es la motivación de mostrar amor haciendo cosas prácticas. La persona que tiene el don de servir, tiene la habilidad para descubrir las necesidades personales de los demás.
Todos debemos servir, pero hay personas que de parte de Dios tienen una facilidad y unción especial para hacerlo de forma más espontánea y genuina en la práctica.
3. Enseñanza “El que enseña” (Ho didáskalos), como cristiano, es el que está motivado a hacer comprender a los demás la verdad revelada de Dios.
4. Exhortación La motivación del que exhorta es la de estimular la fe de los demás; a animar a otros a seguir una conducta correcta, dando consejo personal con el fin de estimular el crecimiento espiritual.
5. Compartir (o Dar) Todos los cristianos debemos ser generosos y agradarnos el compartir; no obstante <<el que comparte>> tiene de parte de Dios un don especial para hacerlo con sabiduría y gracia añadidas.
Su motivación es la de generar, o incluso entregar fondos personales para la extensión del ministerio de otros. Tiene de parte de Dios una habilidad especial para tomar decisiones rápidas y acertadas en cuanto a todo esto.
6. Presidir Tiene la habilidad motivacional de coordinar las actividades de muchos para lograr un fin.
Tiene la habilidad para dirigir y presidir. Distingue las metas principales viéndolas por delante. Sabe impartir dirección a cada uno de acorde a su tarea específica.
7. Misericordia El que tiene el don de asistir a los que se hallan en apuros. En cuanto a actividades, pues podrían ser muchas: Visitar a los enfermos, a los ancianos, a los presos, a los que están incapacitados; así como todo lo que tenga que ver con obra social y de misericordia.
El misericordioso se identifica con los que sufren. No obstante, en este caso, se refiere a aquellos que motivacionalmente se sienten inclinados a experimentar misericordia.
Sabe llorar con los que lloran y reír con los que ríen más fácilmente que los demás.
2. Dones espirituales
A diferencia de los dones motivacionales, los dones espirituales se reciben en el momento en que uno se entrega a Cristo y nace de nuevo.
Son dones o carismas muy valiosos para la edificación del cuerpo de Cristo. Son nueve.
Han sido por lo general muy descuidados por la Iglesia, lo cual no da honor al Espíritu Santo. Es hora de que se retomen, poniéndolos en práctica, ya que cada uno de los nacidos de nuevo los tenemos, según el Espíritu Santo nos los ha dado.
1 Corintios 12: 8-10; <<Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lengua>>:
1. Palabra de sabiduría Podríamos definir ‘palabra de sabiduría’ como: Una revelación sobrenatural de un propósito de Dios en un momento dado.
Es una revelación de la voluntad de Dios en cuanto a una situación determinada. Es entender el propósito de Dios en cuanto a gente, lugares o circunstancias. Es llegar a saber la solución de Dios para un problema o situación determinada.
Un ejemplo: En el seno familiar o de la iglesia surge un problema, a nadie se le ocurre qué o cómo hacer, pero de repente a uno de los miembros se le enciende una luz y entiende claramente cual deba de ser la solución.
2. Palabra de conocimiento (o de ciencia) Palabra de ciencia es una revelación sobrenatural de algún hecho o hechos que pueden servir para esclarecer, convencer, mostrar o guiar.
Un ejemplo: En medio de una ministración de liberación, una de las personas ahí recibe el entendimiento de lo que le ocurrió a la persona ministrada en su infancia.
3. Fe Aquí se está refiriendo a una fe puntual de parte del Espíritu Santo. Podríamos definirlo esto como una provisión de un nivel de revelación, de certeza y confianza especial de parte de Dios para algo concreto y milagroso.
4. Dones de sanidades Lo definiríamos como el poder sobrenatural para sanar enfermedades y dolencias varias.
5. Hacer milagros El milagro es la intervención ordenada y sobrenatural en el curso de las operaciones o actividades normales de la naturaleza. Es la suspensión sobrenatural de una ley natural realizada en el nombre de Jesús.
6. Profecía Profecía es el mensaje mediante el Espíritu Santo dado en una lengua conocida, para fortalecer, exhortar, animar, edificar, estimular o dar dirección a la gente de Dios.
7. Discernimiento de espíritus Todos los verdaderos creyentes tenemos la capacidad de discernir. No obstante, el llamado discernimiento de espíritus, va más allá. El Espíritu Santo unge de una manera especial a algunas personas para poder ver más allá de lo que vemos los demás cristianos normalmente.
Es una percepción sobrenatural dada por el Espíritu Santo para distinguir el espíritu o espíritus que se manifiestan a través de alguien. Es el don que hace de policía para proteger a los demás. Muy útil para todos los que tienen responsabilidad de liderazgo pastoral.
8. Diversos géneros de lenguas Se define como la facultad de hablar por el Espíritu Santo en alguna lengua que el que habla no ha aprendido previamente; sean idiomas humanos, o lengua por el Espíritu (1 Co. 14: 2)
9. Interpretación de lenguas El don de interpretación de lenguas, será una revelación sobrenatural del mensaje previamente dado en voz audible en lengua desconocida (en lenguas).
Concluyendo
Acordémonos que los dones son muy importantes; de que así como hemos recibido, debemos dar a los demás conforme a la voluntad de Dios; según el dictado de la palabra y la guía del Espíritu Santo, siempre con la motivación de servir a los demás; y así de ese modo, a Cristo.
© Miguel Rosell Carrillo
