Cuando se le pregunta a la gente acerca de si existe Dios, muchos responden con el consabido: “¡Algo tiene que haber!”, pero no van más allá…

¡Sí hay un Dios en el universo! Hay un Dios Creador de todo lo que existe. El hombre no está solo.

El hombre fue creado para ser dependiente de Dios, y no para vivir una vida ajena a Él. La consecuencia de esto último es desgracia; la que este mundo vive.

No existen muchos caminos para llegar a Dios. No es como comúnmente se cree que a través de las muchas religiones, opuestas unas a otras la mayoría de las veces, se puede agradar a Dios.

Dios ha dispuesto el camino según Su voluntad. Ese Camino es Jesucristo, Su Hijo Unigénito.
 
Hoy en día hay más gente en el mundo que en ninguna otra época anterior. Somos más de seis mil millones de personas, pero jamás hubo tanta soledad.

Hoy en día hay más  mensajes de buenas intenciones, así como manifestación de deseos de paz, seguridad y prosperidad que en ningún tiempo anterior, pero jamás hubo tanta inseguridad, violencia y enfermedad sobre este planeta.

Hoy en día tenemos medios técnicos que asombrarían hasta el espanto a nuestros antepasados, sin embargo jamás ha habido tanta necesidad, pobreza y hambre en esta tierra.

Hoy en día, es el día de darnos cuenta de que necesitamos, con carácter de urgencia, volvernos a nuestro Creador. El dijo una vez: “el que a Mí viene, no le echo fuera” Jn. 6: 37.

DIOS TE AMA, ¿qué harás al respecto?

Dime, ¿Por qué crees que hay tanta infelicidad en el mundo?

Terrorismo, guerras, hambrunas, miseria, enfermedades...
destrucción... Cada vez se habla más de “Paz y Seguridad”, pero ¡cada vez parece que casi todo va a peor!

 El Hijo de Dios murió en la cruz para pagar el precio de tu rescate, pero resucitó y vive eternamente.

El es el Rey del universo para siempre

Sólo Él tiene el poder de transformar tu vida, de liberar tu mente de todas las mentiras a las que has dado cabida; de quitar el peso de tus hombros; de rejuvenecer y vivificar tu corazón; de devolverte el respeto por ti mismo y los demás; de dar a tu vida un verdadero sentido, y luego, la vida eterna a Su lado.

Reconoce que aunque te creas bueno o no demasiado malo, necesitas reconciliarte con Dios ahora mismo. Sólo si crees que Jesús de Nazaret murió por tu pecado en la cruz, y resucitó para darte la vida eterna.

 
¡JESUCRISTO ES EL CAMINO!

Quizás vives lleno de temores, inseguridades y falta de verdadero amor; por lo cual, aunque aparentemente sonríes, por dentro estás triste...¡¡Necesitas llegar a saber y creer que DIOS ES REAL Y TE AMA!!

Lo que te impide conocer a ese Dios de amor es tu pecado, pero Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo a quitar ese pecado, muriendo en la Cruz. ¡Así de grave es el pecado, que le costó dar la vida al que era sin pecado por todos nosotros!

Jesús de Nazaret, no sólo murió, sino que resucitó de entre los muertos para darnos la vida eterna; por eso Él dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, y nadie llega al Padre sino por Mí” (Jn 14: 6).

Está en ti el volverte a Él; muchos miles de personas cada día lo están haciendo en todo el mundo; sabiendo, que Él pronto va a volver en gloria a este mundo.

“El que tiene al Hijo, tiene la Vida, el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la Vida” (1 Juan 5: 12) ¿Tienes tú al Hijo de Dios? ¿Cuál va a ser tu respuesta ante tan grande amor?

Jamás olvides que Dios ama tanto a todas las gentes, de todas las razas y naciones, que nos ha dado a su Hijo unigénito, Jesús, para que creyendo en Él, nadie deba perderse.

Dios no envió a Su Hijo a este mundo para condenarlo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es condenado, pero el que no cree, sí lo es, porque sólo Él puede salvarnos.

Todos los que reciben a Jesucristo en sus vidas, creyendo, son hechos hijos de Dios, y por tanto, herederos de la vida eterna.

A solas, pídele a Dios que te perdone tus pecados, y entrega tu vida a Cristo. El te conoce muy bien, te ama, y quiere perdonarte. Está sólo en ti el que hagas las paces con tu Creador. El te espera.

Jesús está muy cerca de ti, dirígete a El, y Él entrará en tu vida, te protegerá, y te librará de todo mal.

Una simple oración puede ser la diferencia entre la vida o la muerte eternas:

Amado lector
Esta es una oración que puedes dirigir al Señor para que te perdone tus pecados y te haga nacer de nuevo:

“Señor, me arrepiento de mis pecados; de mi vida egoísta y cómoda; te pido perdón por no haberte buscado con todo mi corazón y haberme conformado con una simple religiosidad. ¡Te entrego hoy mi vida! Creo en Jesucristo, Tu Hijo, y conforme a tu Palabra, le recibo en mi vida como mi Salvador personal y mi Señor; y con Él, el Espíritu Santo y el don de la vida eterna. Gracias por tu amor y tu salvación; te amo, Padre. En el nombre de Jesús. Amén”.

Habiendo hecho esta oración de corazón, ten la seguridad de que Dios va a responder. El te ama y sólo quiere lo mejor para ti.

Inmediatamente, busca una iglesia evangélica. Allí donde se predique la Biblia y sólo la Biblia, y crece en el amor y conocimiento del Señor Jesucristo. ¡El viene pronto!

Dios te bendiga.

Iglesia Evangélica Centro Rey, Madrid, España.
www.centrorey.org

                                              

¡Lee esto con mucha atención!

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