
EL NIÑO DE CAPERNAUM |
¡APÁRTESE DE INIQUIDAD QUIEN INVOQUE EL NOMBRE DE CRISTO!Este mundo tal y como lo conocemos, va cada vez más al declive moral total. La maldad, o anomia, es decir, el abandono de la ley o voluntad de Dios, como dijo el Maestro (Mt. 24: 12), es la tónica general y constante de los días que nos está tocando vivir, y seguirá así in crescendo, hasta la venida en gloria de Cristo a este mundo.
LA CONDICIÓN DEL HOMBRE ANTE UN DIOS SANTO, Y SU RESPUESTAPor lo general, el hombre sin Dios vive en la vida según su creencia: o bien creyendo que esta vida es todo lo que hay, y que después no hay nada; o bien creyendo los postulados de su religión particular.
¡SOMOS LA LUZ DEL MUNDO!
Mateo 5: 14-16) “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” ¡SOMOS LA SAL DE LA TIERRA!(Mateo 5: 13) “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres”
Características de los ministros indolentes e impíos de ayer y de hoy
EL MAYORDOMO INFIELLa enseñanza de Cristo es práctica, para hacernos hombres y mujeres que viven el día a día en el reino de Dios en nosotros mismos, mostrándolo a nuestro alrededor, y, para obtener en la eternidad, el fruto y la recompensa de nuestra obediencia práctica en este día a día. El apóstol Pedro, dice todos los cristianos “somos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4: 10) |
Temas Pastorales
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