Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse

Por Miguel Rosell Carrillo

Tenemos la especial encomienda de parte del Señor, todos los que le amamos, de hacer un defensa ardiente de nuestra fe, la cual una vez y para siempre fue dada a los santos (Jud. 3, 4).

La razón por así hacer, tal y como argumenta esta misma escritura, es debido al hecho de que en la congregación de Dios han entrado encubiertamente algunos hombres, destinados a la condenación, por tanto, hombres impíos, los cuales convierten la gracia de Dios en libertinaje. Lo santo de Dios, lo pervierten. Esto último también puede entenderse como que usan la Palabra de Dios, torciéndola, para su propio beneficio e intención.

Debemos estar convencidos y aseverados, que todos los que nos levantemos como atalayas de Cristo en estos días, seremos en mayor o menor grado, blanco de estos hombres y de sus organizaciones.

Centro Rey Jesucristo ha sido testigo, a la vez que, digamos víctima de estos hechos.

Que sepamos desde hace unos meses a esta parte, han estado entrando con la intención de quedarse, un número determinado de personas que, haciéndose pasar por cristianas, llevando la Biblia bajo sus brazos, eran en realidad agentes del enemigo; chamanes de mayor o menor rango.

En la reunión dominical principalmente, han estado haciendo rituales de brujería, con la obvia intención de maldecir y hacer daño. También dejan diferentes objetos de brujería y vudú, como por ejemplo una muñequita llena de alfileres el cuarto de los niños, un libro de brujería en el estante de los demás libros cristianos, y diferentes artículos parecidos, una y otra vez.

Hemos entendido que entre los motivos para intentar dañarnos, uno de los principales es, justamente a causa de nuestra página web y su contenido www.centrorey.org ¡no les gusta nuestra página!

Algunos de los que vinieron al principio incluso llegaron a confesar que eran del G12. Así pues, esto nos demuestra una vez más qué es el G12 en realidad.

Damos gracias a Dios, porque, como dice la Palabra:Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel” (Números 23: 23)

y,
“Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová” (Isaías 54: 17)

Pero no acaba ahí la cosa, personalmente he ido recibiendo algunas más que dudosas invitaciones para ir a enseñar sobre la realidad del G12 en algunas partes del mundo, que resultaron algunas de ellas en deliberadas trampas.

Hasta me han invitado a participar en programas de radio y en debates, ¡incluso a la par con el mismo César Castellanos! con el obvio fin de prenderme en alguna palabra o comentario que luego pudieran usar contra mí.

¿Qué es lo próximo que están por intentar? No lo sé, y en realidad poco me importa, porque entiendo que nuestra obligación es ante todo obedecer al Señor en todo lo que nos mande; las consecuencias buenas o desagradables de así hacer, descansan en Sus manos; y nosotros, también, y con mayor motivo.

He escrito todas estas cosas, para ponerlo en el conocimiento de todos, de propios y de extraños, de modo que se cumpla la Palabra una vez más:

“Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse” (Lucas 12. 2)

Dios les bendiga,

Miguel Rosell Carrillo, pastor de Iglesia del Rey Jesucristo, Centro Rey, Madrid, España.
Octubre 2007
www.centrorey.org

                                              

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