06/02/2005
Introducción
Vivimos en tiempos muy especiales. Estamos en los “días de Elías”. El profeta Elías fue el encargado de desarrollar mucho ministerio de parte del Señor, en relación a Israel y en relación a los gentiles.
Entendamos acerca de los “días de Elías”, entendiendo primero acerca de Elías, el cual vivió 900 años A.C.
Elías significa <<Mi Dios es Yahweh>> (Eliyahu). Realmente hizo honor a su nombre, ya que es típica la frase que siempre decía antes de pronunciar una sentencia: <<Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy…>> (1 R. 17: 1)
Sin embargo, era un hombre normal, y no un ángel venido del cielo, como algunos judíos han creído en la antigüedad. Dice Santiago que << Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras…> > (Stgo. 5: 17) La diferencia es que buscaba siempre estar en la presencia de Dios.
Elías aparece en escena en un momento en el que la maldad jamás llegó a ser tan grande en Israel bajo el reinado del rey Acab, esposo de Jezabel; aun y así, Dios extendió Su misericordia por medio de Elías. Como dice Matthew Henry:
<<Cuanto más arruinado se veía Israel bajo un rey perverso, tanto más fue bendecido con un buen profeta. Ningún rey tan osado para el mal como Acab; ningún profeta tan osado para reprender y amenazar como Elías>>.
Elías, tipo de Iglesia
La historia de Elías comienza de modo abrupto, apareciendo de repente. En este sentido, Elías es un tipo de Iglesia, la cual apareció de repente, una vez el Señor fue ascendido a los cielos.
Así como la Biblia no nos dice de Elías acerca de su genealogía, del mismo modo, cada miembro de la iglesia de Jesucristo, espiritualmente, no tiene ya pasado en el momento en que se entregó a Cristo: << De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas>> (2 Co. 5: 17), por lo tanto lo único que importa para Dios es todo lo que es, y deberá ser a partir del momento en que se nace de nuevo.
Lo único que se nos dice del profeta Elías al respecto es que era de Tisbe, en Galaad (1 R. 17: 1). Elías fue tipo de la Iglesia en otro punto; fue el segundo arrebatado a los cielos (el primero fue Enoc). Es decir, que no vio muerte, así como los que quedemos, que seremos arrebatados para recibir al Señor en el aire (1 Ts. 4: 17).
En el monte de la Transfiguración
Fue, junto a Moisés, el único privilegiado que estuvo presente en el Antiguo y Nuevo Testamento. No olvidemos de que, junto a Moisés, se le apareció al Señor en el Monte de la Transfiguración. Seguramente, así como Moisés representaba a los que vivieron en el Antiguo Testamento, Elías representaba a la Iglesia que Cristo iba a fundar después de Su muerte y posterior resurrección y ascensión a los cielos. Dice así el relato del evangelio:
<< 28 Como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. 29 Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió y su vestido se volvió blanco y resplandeciente. 30 Y dos varones hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías. 31 Estos aparecieron rodeados de gloria; y hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir en Jerusalén >> (Lucas 9: 28-31)
Acerca de su partida literalmente la palabra es éxodo, y tiene que ver con Su muerte, resurrección y Su ascensión al cielo desde Jerusalén.
Elías, puerta abierta a los gentiles
Elías también ejemplariza el comienzo de la misericordia de Dios con los gentiles. Eso lo vemos en el hecho de que Elías fue enviado a casa de una viuda pagana que vivía en Sarepta, población cananea fuera de Israel. Jesús habló al respecto, diciendo:
<<Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y hubo una gran hambre en toda la tierra; 26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón>> (Lucas 4: 25, 26)
Esto da un atisbo de la futura Iglesia (compuesta no sólo por judíos, sino por muchísimos gentiles)
Elías, Malaquías y Juan el Bautista
El profeta Malaquías, que vivió hacia el 390 a.C. y fue el último profeta del Antiguo Testamento, habló acerca de Elías por inspiración divina:
<<Yo os envío al profeta Elías antes que venga el día de Jehová, grande y terrible, él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y castigue la tierra con maldición>> (Malaquías 4: 5, 6)
Esto se cumplió en la persona de Juan el Bautista. No es que él fuera literalmente Elías, sino que tenía el espíritu y el poder de Elías. Lo leemos:
<<…el ángel le dijo:—Zacarías, no temas, porque tu oración ha sido oída y tu mujer Elisabet dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Juan. 14 Tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento, 15 porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre. 16 Hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor, su Dios. 17 E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto>> (Lucas 1: 13-17)
Juan el Bautista, lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre, fue el encargado de preparar el camino del Señor Jesús, con el poder de Elías. Lo vemos así en el evangelio de Mateo:
<< 1 En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, 2 y diciendo: «Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado», 3 pues este es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: «Voz del que clama en el desierto: “¡Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas!”». (Mateo 3: 1-3)
Jesús habló más acerca de Juan el Bautista, comparándolo con Elías:
<< De cierto os digo que entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. 12 »Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. 13 Todos los profetas y la Ley profetizaron hasta Juan. 14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir >> (Mateo 11: 11-14)
No es que literalmente Juan fuera Elías, sino que tenía su espíritu y su poder. Pero aún más, claramente Jesús nos hace saber que aquél Elías anunciado por el profeta Malaquías, es Juan el Bautista:
<<Preguntado por sus discípulos, el Maestro les responde: <<¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? 11 Respondiendo Jesús, les dijo: —A la verdad, Elías viene primero y restaurará todas las cosas. 12 Pero os digo que Elías ya vino, y no lo conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del hombre padecerá a manos de ellos . 13 Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista >> (Mateo 17: 10-13)
Tristemente, la amenaza de Dios a través del profeta Malaquías: <<…Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y castigue la tierra con maldición » (4: 6), se ha cumplido y se seguirá cumpliendo (véanse los juicios de Dios descritos en el libro de Apocalipsis), ya que, tal y como dijo Jesús, Juan el Bautista (el Elías de Malaquías) vino, y no consiguió acabar su ministerio de restauración (volver los corazones de los padres hacia los hijos y viceversa) ya que, a pesar de que los judíos esperaban su venida (previa al Mesías), no reconocieron a Elías en Juan el Bautista.
Esto fue debido a que esperaban a un Elías que hiciera grandes prodigios y señales, y Juan no hizo ni un solo milagro.
El fin de Juan el Bautista lo consiguió Herodes, al hacerle matar por decapitación.
Cuando se levante el Falso Profeta, este sí hará grandes señales tipo Elías, pues aun hará descender fuego del cielo (como Elías), y engañará a muchos judíos, haciéndoles resbalar hasta el Anticristo (Ap. 13: 11-14), haciéndoles creer que ese es su mesías.
Por cierto, todos los mártires que mueran decapitados en la Gran Tribulación (Ap. 20: 4), serán tipo de Juan el Bautista, el cual, anunció la venida del Mesías. Estos anunciarán con su muerte la venida en gloria de Cristo.
Al matar a Juan el Bautista, consiguientemente frustraron la glorificación de Jesús en ese tiempo: << así también el Hijo del hombre padecerá a manos de ellos >> (Mateo 17: 12). Obvia decir que ese era el plan del Padre, ya que Él sabía de antemano que los judíos iban a rechazar a Juan el Bautista, y matar a Su Hijo (para beneficio de todos los que iban a ser salvos por Su sangre bendita)
¿Cuál es la obra de Dios a través de Elías?
Por lo tanto, Elías tipifica las cosas nuevas de parte de Dios hacia la humanidad:
En su misma persona:
El poder de Dios frente a la maldad desatada (rey Acab):
<< 1 Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra >> (1 Reyes 17: 1).
Elías irrumpe de golpe en escena. De hecho, Dios irrumpe de golpe, como diciendo: ¡basta!; ¡basta al pecado! ¡he aquí el castigo! No llovió por espacio de tres años y seis meses exactamente, tiempo que se corresponderá con el que durará la Gran Tribulación.
Protección del pueblo de Dios en el tiempo de ese juicio:
<< 3 Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. 4 Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. 5 Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. 6 Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo>> (1 Reyes 17: 3-6)
Elías constituye aquí un tipo de los creyentes judíos que serán guardados durante el tiempo de la Gran Tribulación.
La misericordia de Dios hacia los gentiles (la viuda de Sarepta), así como hacia los judíos (Elías):
<< 8 Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: 9 Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente. 10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta>> (1 Reyes 17: 8)
Elías, un profeta de Israel, fue enviado a una viuda pagana para que le sustentara, haciendo Dios misericordia a ella a través de Elías. Esto nos habla de la conexión espiritual tan íntima que existe entre el Israel natural de Dios, y la Iglesia formada por gentes de origen gentil.
Destrucción del poder del engaño y la mentira (destrucción de los profetas de Baal ):
<< 19 Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel… 40 Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llevó Elías al arroyo de Cisón, y allí los degolló>> (1 Reyes 18: 19, 40)
La misericordia de Dios trayendo de nuevo las lluvias-1 R. 18: 41-46-(tipo de segunda venida de Cristo, después de la Gran Tribulación):
<< 41 Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye… 5 Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia>> (1 Reyes 18: 41, 45)
El Arrebatamiento de la Iglesia:
<<Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino>> (2 Reyes 2: 11)
Elías, tipo de Iglesia, fue arrebatado, y no vio muerte. Fue llevado directamente al cielo sin previamente morir.
Anunciando al Señor Jesús acerca de su partida de Jerusalén a los cielos (Lucas 9: 28-31), y como consecuencia, la posterior creación de Su Iglesia :
<< 30 Y dos varones hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías. 31 Estos aparecieron rodeados de gloria; y hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir en Jerusalén >> (Lucas 9: 30, 31)
El espíritu y obra de Elías en la persona de Juan el Bautista
Anunciando la venida del Señor (su primera venida):
<< 11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego>> (Mateo 3: 11)
Preparación de Su venida:
<< 3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios>> (Isaías 40: 3)
Así que Elías resume no sólo el personaje histórico y profeta de Dios del tiempo de Acab, rey de Israel, sino mucho más. Veámoslo:
El poder de Dios manifestado.
En el tiempo del juicio de Dios, salvación para Su pueblo.
Destrucción de los enemigos de Dios.
Anuncio de la venida del Señor en gloria (2ª V.)
Arrebatamiento de la Iglesia.
Los días de Elías
Los días de Elías, por tanto, son días de juicio para este mundo por causa de la aceleración del pecado.
Son días de manifestación del poder de Dios.
Son días de destrucción de los que participan y defienden la mentira, la falsedad y el engaño satánico.
Son los días cuando seremos sacados de aquí.
Son días de anuncio de la venida del Señor.
Los días de Elías empiezan en este tiempo, y durarán hasta la venida en gloria de Cristo a esta tierra.
