23/01/2005
Salmo 128 <<Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, q ue anda en sus caminos. 2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. 3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. 4 He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová. 5 Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida, 6 y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel>> .
Introducción
Hay verdadera prosperidad para todos aquellos que aman a Dios. Para todos aquellos que le creen y le obedecen, Dios ha dispuesto muchas bendiciones; para todos aquellos que andan en Su temor.
En este salmo 128 vemos algunas de ellas:
<<Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, q ue anda en sus caminos>> :
Hay promesa de bendición para todo aquel (es decir, sin excepción), que teme a Dios.
¿Qué es el temor de Dios?
El primer paso
La primera acepción de la palabra temor , la leemos así en el diccionario:
<< Pasión del ánimo que incita a rehusar las cosas que se consideran dañosas o arriesgadas>>
Sobre el <<temor de Dios>>, seguimos leyendo en el diccionario:
<<Miedo reverencial y respetuoso que se debe tener a Dios>>.
Así pues, inicialmente temer a Dios es en todo lo que significa el mal, tal y como lo Dios lo ve, y no según la opinión del hombre. Decidimos cada vez no hacer el mal porque Dios es santo, y sabemos que Él todo lo ve, y aborrece el mal.
Insistimos en el punto de apartarnos del mal según Dios, y no necesariamente según el entendimiento humano del mismo. Justamente por no haber vivido en el temor de Dios, los judíos habían desarrollado un concepto de justicia propio, y no según Dios. Así lo declaraba el apóstol Pablo:
<< 2 Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. 3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios>> (Romanos 10: 2, 3)
El temor de Dios no es un temor culpable, que sería condenación, sino es un temor que es para vida; nos preserva para vida.
Proverbios 14: 27 dice; << El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte>> . Los lazos de la muerte son el resultado del pecado consumado:
Romanos 6: 23; dice: <<Porque la paga del pecado es muerte , mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro>>
No confundamos el temor de Dios con culpabilidad o condenación. En el creyente, existe un conflicto entre sus dos naturalezas: La naturaleza espiritual y la caída, la cual, esta última, le incita hacia el pecado. Pablo enseña a los Romanos 7: 18-23;
<< 18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. 21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros>>
Pablo sigue relatando que a pesar de esa lucha interior, y de que a veces parece que sale ganando la vieja naturaleza, si nos arrepentimos y seguimos andando conforme al Espíritu, no hay para nosotros condenación ninguna:
<< 1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte>> (8: 1, 2)
Por lo tanto el temor de Dios nos es muy útil y necesario para avanzar en la dirección correcta, la de la vida, dejando de lado toda condenación y todo pecado.
Nehemías
Un caso claro de los muchos que hay en la Biblia de una persona que andaba en el temor de Dios, buscando el agradarle, evitando el pecar a toda costa, fue Nehemías.
Nehemías confesó que él no se enseñoreó del pueblo ni se aprovechó cuando estuvo en el poder:
Nehemías 5: 14-15 <<También desde el día que me mandó el rey que fuese gobernador de ellos en la tierra de Judá, desde el año veinte del rey Artajerjes hasta el año treinta y dos, doce años, ni yo ni mis hermanos comimos el pan del gobernador. 15 Pero los primeros gobernadores que fueron antes de mí abrumaron al pueblo, y tomaron de ellos por el pan y por el vino más de cuarenta siclos de plata, y aun sus criados se enseñoreaban del pueblo; pero yo no hice así, a causa del temor de Dios>>
El segundo paso
El segundo escalón en nuestro andar en el temor de Dios es ABORRECER el mal.
Proverbios 8: 13 dice; <<El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco>> .
El que teme a Dios ha aprendido a aborrecer el mal. El querer agradar a Dios conforme a Su voluntad, tiene como consecuencia inmediata el aborrecer el mal, porque Dios aborrece el mal.
Ya no es sólo que tememos las consecuencias de pecar delante de Dios ( primer paso) , sino que con el andar en el camino del Señor, empezamos a sentir y a entender las cosas como Él las entiende, y ya no nos apetece hacer las cosas que antes solíamos, cosas que eran pecado, y actitudes pecaminosas. A eso se le llama madurez espiritual.
Bendiciones por vivir en el temor de Dios
El Salmo 128, y otras lecturas de la Palabra, nos hablan de bendiciones por vivir en el temor de Dios.
S. 128: 2 << Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien>> :
Bendición en cuanto a lo material
Por vivir en el temor de Dios, y andar en Sus caminos, Dios promete que bendice el trabajo de nuestras manos con provisión y abundancia, también con éxito en nuestro quehacer. Esto es así, porque entre cosas Dios promete darnos sabiduría e inteligencia para obrar lo correcto. Leemos en el libro de Proverbios:
Proverbios 15: 33 << El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría ; y a la honra precede la humildad>>
En el libro de Proverbios hay más enseñanza acerca de las bendiciones que Dios concede cuando andamos en Su temor:
Proverbios 22: 4; << Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová>>
(S. 128: 3) << 3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa>> :
No sólo hay bendición material por parte del que teme a Dios, sino que ésta la traen consigo la esposa y los hijos, y en ellos mismos.
(S. 128: 4) << 4 He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová>> : ¡Gloria a Dios!
Bendición de longevidad
<<Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida, 6 y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel>> .
Las bendiciones de Dios se prolongan en la vida del que teme a Dios, porque también se prolongan sus días sobre la tierra:
Proverbios 10: 27 <<El temor de Jehová aumentará los días ; mas los años de los impíos serán acortados>>
Bendiciones espirituales
No sólo alcanzan al hombre que teme a Dios las bendiciones materiales, sino también las espirituales:
Confianza
Una de las necesidades más imperiosas que tiene el hombre, es la de sentirse seguro. Si por algo está clamando la gente de este mundo, esto es por “paz y seguridad”. El hombre ha sido creado para vivir con seguridad y confianza, pero esto es imposible sin Dios; y el hombre le ha dado la espalda a Dios.
No obstante, el que vive en el temor de Dios, tiene asegurada la fuerte confianza: Proverbios 14: 26, 27 << En el temor de Jehová está la fuerte confianza ; y esperanza tendrán sus hijos>>
Vida
Hay demasiada gente que vive como muerta en vida. Sin ilusión ni ánimo, sin una razón o motivo importante para vivir.
No obstante, para que el que teme a Dios, está garantizada la vida, y la razón de vivir: Proverbios 14: 27; << 27 El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte>> . Es vida que fluye constante como si de un manantial de aguas se tratara.
Proverbios 19: 23; << El temor de Jehová es para vida , y con él vivirá lleno de reposo el hombre>>
Escapando del mal
El que teme a Dios y anda en sus caminos, escapa al mal:
Proverbios 16: 6; <<Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal>>
Andando en esperanza continua
El que anda en el temor de Dios, anda en esperanza continua:
Proverbios 23: 17, 18; <<No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; 18 Porque ciertamente hay fin, y tu esperanza no será cortada>> .
El fin es el de los malos.
El temor de Dios es uno de los siete espíritus de Jesucristo
Isaías 11: 1-3; << 1 Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. 2 Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. 3 Y le hará entender diligente en el temor de Jehová>>
Razón de más para andar y crecer en él.
La importancia del temor de Dios
Isaías 33: 5, 6; dice: << 5 Será exaltado Jehová, el cual mora en las alturas; llenó a Sion de juicio y de justicia. 6 Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová será su tesoro >>
El temor de Dios es la base de toda provisión espiritual y de toda victoria. Es el tesoro que todos debemos hacer aumentar en nuestra vida, ya que es el principio o fundamento de nuestra santificación, entendiendo que la voluntad de Dios es nuestra santificación (Efesios 4: 3)
Ya no sólo a la hora de recibir las bendiciones que son de Dios, sino para vivir una vida que agrade a Dios, nos será menester crecer en el temor de Dios.
